
Al momento de declararse el fuego, no había moradores en la vivienda, evitando que se produzcan desgracias personales que lamentar.
Pérdidas en un 100 por ciento experimentó una propiedad de material ligero que pasadas las 18 horas de este domingo ardió en el barrio Sur de Punta Arenas. Al momento de estallar el fuego, no había moradores, evitando de este modo que se produjeran desgracias personales que lamentar.
El incendio de proporciones movilizó a voluntarios de seis compañías del Cuerpo de Bomberos hasta el domicilio de calle Manuel Rodríguez Nº2268, cuyo frontis se encontraba envuelto por el fuego, con llamaradas que alcanzaban peligrosamente al tendido eléctrico aéreo de la vía público, el que también resultó quemado.
La vivienda siniestrada pertenece a María Bórquez Pérez, resultando con la pérdida a causa de la violencia del incendio. El grupo familiar damnificado está compuesto por tres personas, ninguna de las cuales se encontraba al interior, aunque en un comienzo se temió de que alguien pudiera haber quedado atrapado por el fuego.
La alta temperatura provocada por el fuego, hizo que la vivienda colindante (signada con el Nº2280 de calle Manuel Rodríguez) resultara con daños parciales, especialmente las planchas de policarbonato con cuyo material se encuentra revestido el frontis.
Dentro del terreno existen tres viviendas, de las cuales sólo la principal fue consumida por el fuego. En el tercer inmueble, vive Gloria Montiel Garay, junto a su marido y sus dos hijas. En la segunda, en tanto, es ocupada por arrendatario que por estos días se encuentra en Puerto Natales. “La casa era de mi suegra, pero ella falleció hace siete meses, así que quedaron viviendo sus dos hijos, uno de ellos casado, cuya esposa viajó a Ushuaia”, relató el familiar.
A pesar de la violencia que adquirió el fuego, no hubo personas lesionadas, aunque con posterioridad a la extinción del incendio se conoció que algunos voluntarios resultaron lesiones menores a causa de la ardua faena bomberil.
El primer comandante Carlos Oyarzún Saldivia reconoció que al llegar los primeros voluntarios se enfrentaron con un escenario complejo, pues las llamas envolvían toda la propiedad. En el trayecto al lugar de la emergencia los carrobombas se vieron afectados por un inusitado flujo vehicular en día domingo, considerando que a esa hora familias se desplazaban a los lugares de kermesses y al Parque María Behety donde se desarrollaba la fiesta dieciochera municipal.
Se despacharon seis unidades del Cuerpo de Bomberos al lugar amagado, es decir, alrededor de 60 voluntarios que trabajaron arduamente, hasta pasadas las 19,30 horas cuando se logró controlar la emergencia. Sin embargo, alrededor de las 21,10 horas de la noche se produjo un rebrote que obligó a movilizar nuevamente a voluntarios bomberiles.
Si bien todavía no existe claridad sobre las causas del origen del incendio, la familia maneja la hipótesis de una falla eléctrica, debido a la antigüedad de las instalaciones. Esto deberá ser investigado por peritos del Cuerpo de Bomberos, quienes deberán determinar el origen del fuego.
Al parecer existirían seguros comprometidos, aunque esto también deberá ser demostrado por los ocupantes.
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